¿Qué cambió con TFOS DEWS III?
TFOS DEWS III propone confirmar el ojo seco con síntomas y al menos una alteración objetiva, y después identificar los mecanismos que lo mantienen. El tratamiento deja de ser una receta única: se dirige a la película lagrimal, los párpados, la inflamación, la exposición, los nervios y otros factores activos en cada paciente.
El ojo seco no es simplemente “tener poca lágrima”. Es una enfermedad multifactorial: la película lagrimal, los párpados, las glándulas de Meibomio, la superficie ocular, la inflamación y el sistema nervioso pueden participar en proporciones diferentes. Esa diversidad explica por qué una lágrima artificial puede ayudar mucho a una persona y casi nada a otra.
¿Qué es TFOS DEWS III?
TFOS es la Tear Film & Ocular Surface Society. Su tercer Dry Eye Workshop reunió a 150 expertos de 23 países para revisar la investigación aparecida desde TFOS DEWS II, publicado en 2017. La organización señala que en ese período se publicaron más de 8.000 artículos revisados por pares sobre ojo seco.1
Los informes principales se publicaron en 2025 en una edición especial de American Journal of Ophthalmology; el resumen ejecutivo apareció en 2026. El Digest tuvo una corrección editorial publicada en mayo de 2026, que también fue considerada al revisar este artículo.5, 6
¿Cómo define TFOS DEWS III el ojo seco?
TFOS DEWS III describe el ojo seco como una enfermedad multifactorial y sintomática en la que se pierde la homeostasis de la película lagrimal y/o de la superficie ocular. Entre los factores causales incluye inestabilidad e hiperosmolaridad, inflamación y daño superficial, y alteraciones neurosensoriales.2
Para el paciente, esto tiene tres consecuencias:
- Los síntomas importan. Ardor, sensación de arena, visión fluctuante, pesadez o fotofobia forman parte del cuadro clínico.
- También debe haber una alteración medible. Los síntomas aislados requieren buscar diagnósticos que imitan al ojo seco.
- No toda molestia se explica por falta de agua. La evaporación, el parpadeo, la inflamación o los nervios pueden dominar el cuadro.
¿Cómo se confirma ahora el diagnóstico de ojo seco?
El informe de metodología propone comenzar con síntomas mediante un cuestionario breve y luego buscar al menos una alteración objetiva de homeostasis. Entre las pruebas principales están:
- estabilidad lagrimal: cuánto tarda en romperse la película lagrimal después de un parpadeo;
- osmolaridad: concentración de la lágrima;
- tinciones de la superficie: puntos de daño en córnea, conjuntiva o borde palpebral.
TFOS DEWS III propone el cuestionario OSDI-6 como cribado y entrega puntos de corte para las pruebas. Sin embargo, estos valores no son una herramienta de autodiagnóstico: la técnica, el orden de los tests y el contexto clínico cambian su interpretación.2
Después de confirmar la enfermedad, comienza la parte más útil: identificar qué la está impulsando.
¿Qué causas de ojo seco considera la nueva clasificación?
Durante años se habló principalmente de ojo seco evaporativo versus acuodeficiente. Esa distinción sigue siendo útil, pero muchos pacientes tienen un cuadro mixto. TFOS DEWS III organiza los impulsores en tres familias:
| Familia | Mecanismos posibles |
|---|---|
| Película lagrimal | Deficiencias del componente lipídico, acuoso o de mucinas/glicocálix. Cada capa contribuye a que la lágrima cubra y proteja la superficie. |
| Párpados | Parpadeo incompleto, cierre insuficiente, alteraciones del borde palpebral, blefaritis, Demodex o disfunción de glándulas de Meibomio. |
| Superficie ocular | Problemas anatómicos, disfunción neural, daño celular e inflamación primaria o estrés oxidativo. |
Este mapa evita forzar a todos los pacientes dentro de una sola caja y permite que varios mecanismos sean tratados en paralelo.
¿Qué cambia en el tratamiento del ojo seco?
El informe de manejo no entrega una receta universal. Ofrece un marco basado en la etiología: primero se identifican los impulsores relevantes y luego se seleccionan intervenciones proporcionadas a su severidad.3
Reponer, conservar o estimular la lágrima
Las lágrimas artificiales siguen siendo una base importante. Según el caso pueden complementarse con medidas para reducir evaporación, conservar lágrima o estimular su producción. La formulación y los preservantes importan cuando el uso es frecuente.
Tratar las glándulas de Meibomio y los párpados
Cuando predomina disfunción de Meibomio, pueden indicarse calor y masaje bien ejecutados, higiene palpebral o tratamientos realizados en consulta. TFOS revisa dispositivos térmicos, luz pulsada intensa y terapia de luz de bajo nivel, pero su indicación depende del fenotipo y de la evidencia para cada tecnología.
Controlar inflamación cuando está presente
Los antiinflamatorios tópicos o sistémicos, inmunomoduladores y otros fármacos tienen un lugar en casos seleccionados. No deben iniciarse sin evaluación: el tipo de medicamento, la duración y los controles cambian según el riesgo.
Considerar terapias biológicas o avanzadas
Suero autólogo, plasma rico en plaquetas, membrana amniótica y procedimientos quirúrgicos aparecen como opciones para enfermedad grave o refractaria. No son “el siguiente paso” para toda persona con molestias.
Corregir factores cotidianos e iatrogénicos
Parpadear de forma incompleta frente a pantallas, aire directo, lentes de contacto, cirugía ocular, medicamentos, enfermedades sistémicas y exposición nocturna pueden mantener el problema. Las pausas, el ambiente y la educación forman parte del tratamiento, pero deben apuntar al factor real.
¿Qué debería pasar en una buena consulta de ojo seco?
- Escuchar qué sientes, cuándo ocurre y cómo afecta tu visión y tu vida diaria.
- Revisar fármacos, lentes de contacto, cirugías, enfermedades sistémicas y exposición ambiental.
- Confirmar o descartar ojo seco con signos objetivos.
- Examinar párpados, parpadeo, glándulas de Meibomio y superficie ocular.
- Explicar qué mecanismos parecen activos y qué objetivo tiene cada tratamiento.
- Definir cómo se medirá la respuesta y cuándo revisar el plan.
En otras palabras: no basta con decir “tienes ojo seco”. Lo profesional es responder qué tipo, impulsado por qué y cómo sabremos si está mejorando.
Referencias y documentos oficiales
- Tear Film & Ocular Surface Society. TFOS DEWS III Workshop. Sitio oficial del proyecto.
- Wolffsohn JS, et al. TFOS DEWS III: Diagnostic Methodology. Am J Ophthalmol. 2025;279:387–450. doi:10.1016/j.ajo.2025.05.033.
- Jones L, et al. TFOS DEWS III: Management and Therapy. Am J Ophthalmol. 2025;279:289–386. doi:10.1016/j.ajo.2025.05.039.
- Stapleton F, et al. TFOS DEWS III: Digest. Am J Ophthalmol. 2025;279:451–553. doi:10.1016/j.ajo.2025.05.040.
- Perez VL, et al. TFOS DEWS III: Executive Summary. Am J Ophthalmol. 2026;282:135–145. doi:10.1016/j.ajo.2025.09.035.
- Stapleton F, et al. Corrigendum to “TFOS DEWS III: Digest”. Am J Ophthalmol. 2026;288:350–351. doi:10.1016/j.ajo.2026.04.007.
Nota editorial: esta es una síntesis educativa de documentos extensos y no una guía de automanejo. Las indicaciones concretas deben definirse después de examinar al paciente.
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